Hoy en algunos países se celebra la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote

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REDACCIÓN CENTRAL, 28 May. 15 / 02:13 am (ACI).- El jueves posterior a la Solemnidad de Pentecostés en algunos países se celebra la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote. Esta festividad no aparece en el calendario de la Iglesia universal, pero se expandido por muchos países.

La celebración fue introducida en España en 1973 y tiene textos propios para la Santa Misa y el Oficio. En algunas diócesis este día es también la Jornada de Santificación de los Sacerdotes.

San Juan Pablo II, en el documento “Ecclesia de Eucharistia” señala que “el Hijo de Dios se ha hecho hombre, para reconducir todo lo creado, en un supremo acto de alabanza, a Aquél que lo hizo de la nada”.

“De este modo, Él, el sumo y eterno Sacerdote, entrando en el santuario eterno mediante la sangre de su Cruz, devuelve al Creador y Padre toda la creación redimida. Lo hace a través del ministerio sacerdotal de la Iglesia y para gloria de la Santísima Trinidad”.

Oración a Cristo, Sumo Sacerdote

Señor, Jesucristo, nuestro magnífico y supremo Sacerdote. Por tu

Muerte y Resurrección te hemos reconocido como el Cordero sacrificial,

mediador entre el Padre y nosotros mismos. Nos llamas a participar en

tu Muerte y Resurrección te hemos reconocido como el Cordero

sacrificial, mediador entre el Padre y nosotros mismos. Nos llamas a

participar en tu Muerte y Resurrección por los sacramentos del

Bautismo y Confirmación, para unirnos en el ofrecimiento del

sacrificio de Ti mismo por la participación de tu Sacerdocio en la

Eucaristía. Así pertenecemos a tu Reino en la tierra, haciéndonos tu

pueblo santo.

Señor Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, concédenos tu Espíritu de

Amor y Vida que nos una a ti, Sacerdote y Víctima, para que el plan de

salvación para todos los pueblos se establezca dentro de nosotros.

Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, concédenos tu Espíritu de

Sabiduría y unión, que a todos nos unifique en tu Cuerpo Místico, la

Iglesia, para ser tus testigos en el mundo.

Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote, tu cruz remedie nuestros

males, tu Resurrección nos renueve, tu Espíritu Santo nos santifique,

tu Realeza nos glorifique y nos redima tu Sacerdocio, para que podamos

unirnos contigo como tú lo estás con el Padre en el Espíritu Santo.

Señor, Jesús, reúnenos a todos en tu Persona –Víctima, Sacerdote, Rey

– por el banquete salvador de la Eucaristía que tú y nosotros

ofrecemos en el altar del Sacrificio, ahora y durante todos los días

de nuestra peregrinación por este mundo. Cuando nos llames a tu Reino

celestial, entonces podamos participar con todos los santos de tu

gloria, amor y vida en unión con el Padre y el Espíritu Santo por toda

la eternidad. Amén.