Papa Francisco al pueblo gitano: Ustedes están en el centro y en el corazón de la Iglesia

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VATICANO, 26 Oct. 15 / 09:33 am (ACI).- Más de 6.000 gitanos se reunieron esta mañana con el Papa Francisco en el Aula Pablo VI del Vaticano con motivo del 50 aniversario de la visita del beato Pablo VI al campo de nómadas de Pomezia (en la periferia de Roma). La mayoría llegaron desde España e Italia, pero también acudieron gitanos de Irlanda, Inglaterra y Estados Unidos, entre otros.

 

Francisco hizo suyas las palabras de Pablo VI, quien afirmó que el pueblo gitano “está en el corazón de la Iglesia”. “Ustedes en la Iglesia no están marginados, sino que en ciertos aspectos están en el centro, en el corazón”, afirmó al tiempo que pidió a la sociedad “erradicar prejuicios”.

 

Después de escuchar algunos testimonios y cómo una popular cantaora flamenca española hizo un canto a San Juan Pablo II y al beato Ceferino (primer y único beato gitano), así como un villancico navideño muy típico del sur de España, el Papa les dedicó unas palabras.

 

Les recordó que son “un trámite entre dos culturas y por eso se les pide ser siempre un testimonio de transparencia evangélica para favorecer el nacimiento, crecimiento y el cuidado  de nuevas vocaciones”.

 

“Saben ser acompañantes no solo en el camino espiritual, sino también en lo ordinario de cada día, con todas sus fatigas, alegrías y preocupaciones”.

 

Francisco dijo conocer las dificultades del pueblo gitano y aseguró que “visitando algunas parroquias romanas, en las periferias de la ciudad, he podido escuchar vuestros problemas, vuestras inquietudes, y he constatado que interpelan no sólo a la Iglesia, sino también a las autoridades locales”.

 

“He podido ver las condiciones de precariedad en las que viven muchos de ustedes, debido a la negligencia y la falta de trabajo y de los medios necesarios de subsistencia”.

Esto es algo que contrasta “con el derecho de cada persona a tener una vida digna, un trabajo digno, a la enseñanza y a la asistencia sanitaria”.

 

“No queremos asistir más a tragedias familiares en las que los niños mueren de frío o entre las llamas, caen en manos de personas depravadas, o los jóvenes y las mujeres son implicados en el tráfico de droga o seres humanos·.

 

“Y esto porque a menudo caemos en la indiferencia y en la incapacidad de aceptar costumbres y modos de vida diversa de los nuestros”.

 

El Santo Padre aseguró querer para el pueblo gitano el inicio de una nueva historia. “Ha llegado el tiempo de erradicar prejuicios seculares, preconcebidos y recíprocos que a menudo son la base de la discriminación, del racismo y de la xenofobia”.

 

“Ninguno se debe sentir aislado y ninguno está autorizado a pisotear la dignidad y los derechos de los otros. Es el espíritu de la misericordia que nos llama a luchar para que sean garantizados todos estos valores”.

 

El Papa pidió que el Evangelio de la misericordia “sacuda nuestras conciencias y abra nuestros corazones y nuestras manos a los más necesitados y a los más marginados, comenzando por quien está más cerca”.

 

Por eso, “les exhorto a todos ustedes antes, en las ciudades de hoy en las que se respira tanto individualismo, a trabajar por construir periferias más humanas, lazos de fraternidad y de compartir”.

 

“Pueden hacerlo sobre todo si son buenos cristianos, evitando todo aquello que no es digno de estos nombres: falsedad, estafas, trampas, litigios”.

 

Francisco les puso como modelo al beato Ceferino, un gitano beatificado por Benedicto XVI en 2007.

 

El Papa les lanzó también una advertencia: “Queridos amigos, no den a los medios de comunicación ni a la opinión pública ocasión de hablar mal de ustedes”.

 

“Ustedes son protagonistas de su presente y de su futuro. Como todos los ciudadanos pueden contribuir al bienestar y al progreso de la sociedad respetando las leyes, cumpliendo con sus deberes e integrándose también a través de la emancipación de las nuevas generaciones”.

 

Francisco dijo que los jóvenes y niños “son el futuro de vuestro pueblo pero también de la sociedad en la que viven”. “Los niños son vuestro tesoro más precioso”, añadió.

 

También pidió “una adecuada escolarización” para ellos porque “es un derecho”. “El aprendizaje es seguramente la base para un sano desarrollo de la persona”, dijo para agregar: “es notable que el escaso nivel de escolarización de vuestros jóvenes representa hoy el principal obstáculo para el acceso al mundo del trabajo”.

 

“¡Vuestros hijos tienen el derecho de ir a la escuela, no se lo impidan!”, pidió en el Aula Pablo VI. Esto hará que “vuestros jóvenes sean ciudadanos activos, participen en la vida política, social y económica en sus respectivos países”.

 

También pidió a las instituciones civiles “el compromiso de garantizar adecuados recorridos formativos para los jóvenes gitanos, dando la posibilidad también a las familias que viven en condiciones más desfavorecidas de beneficiarse de una adecuada inserción en la escuela y en el trabajo”.

 

Además, “el proceso de integración pone a la sociedad el desafío de conocer la cultura, la historia y los valores del pueblo gitano”.